martes, 18 de noviembre de 2008

Ruinas de cartón piedra




Opción se inauguró en 2002 como una isla de ocio entre Alcorcón y Móstoles. Albergaba 21 salas de cine, bolera, discotecas, restaurantes... y ni una sola tienda. Seis años después pasearse por él es como estar en una película de terror psicológico. Todo está ordenado, limpio, iluminado... y vacío. Afuera, unas ruinas egipcias de cartón piedra, parte de la decoración de lo que era la terraza de la discoteca lo dicen todo. El templo perdido del capitalismo.

De los 60 locales con los que contaba este centro de ocio al más puro estilo norteamericano, al que casi todo el mundo iba en coche, sólo una decena permanecen abiertos, y la mayoría funcionan exclusivamente los fines de semana. Entre ellos están las seis discotecas del Opción Noche.

Algunos de los hosteleros que resisten en Opción cuentan que pierden dinero y que están están simplemente a la espera de que Metrovacesa, la compañía propietaria, les indemnice. Hace dos años, según su relato, la inmobiliaria comenzó a restituir los contratos a cambio de fuertes sumas de dinero “porque querían convertir esto en centro comercial”.

Parece que el Centro de Ocio no atraía el suficiente público y se llegó a la conclusión de que faltaba un imán para atraer a la gente; es decir, un lugar para hacer compras. Porque la gente, al parecer, no concibe el ocio sin ir de compras. El Ayuntamiento de Alcorcón (PSOE) autorizó en septiembre la reconversión del Opción en centro comercial, que se rumorea que será un Carrefour. Está previsto que se levante donde está el Opción Noche.

El problema es que alcorcón ya tiene tres grandes áreas comerciales: Parque Oeste, Tres Aguas y San José de Valderas. Y las tres están notando el bajón de las ventas: en Tres Aguas -también de Metrovacesa- han cerrado siete tiendas desde la primavera, incluida la más grande, el Supercor. Parece que comprar, a día de hoy, ya no es tan divertido.

En fin, el puñado de hosteleros que sigue espera una indemnización para marcharse... y se hacen a la idea de que les tocará esperar aún un poquito más porque “parece que Metrovacesa no tiene liquidez”. La compañía tiene, según publicó Expansión hace unos meses, una deuda de 1.152 millones de euros.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Trabajos absurdos (2): promoción y ventas

Más que absurdo, este trabajo fue humillante… para mí, para los clientes y… creo que hasta para el empresario.

A día de hoy es probable que todavía haya gente que me quiera partir la cara por venderles, entre diciembre de 2004 y enero de 2005, un pseudo-manos-libres “sin instalación” que funcionaba con la radio del coche.

A finales de noviembre había hecho una entrevista de trabajo en una empresa de promoción y ventas para trabajar mientras duraban mis vacaciones. Me cogieron, me dijeron que tenía que hacerme con un traje y una corbata y peinarme bien y me pusieron a vender estos chismes en la tienda de Amena del Centro Comercial Xanadú.

Como en cualquier trabajo de este tipo se iba a comisión y había que vender lo más posible. Consistía en ponerte delante un tipo o una tipa cargada de bolsas de compras, e interrumpir por breves instantes el programa de consumo desmesurado que se había planteado al entrar en el Xanadú, para convencerle o convencerla de que NECESITABA lo que tú le estabas vendiendo y que TENÍA que incorporarlo a sus compras del día.

Lo sorprendente fue que la gente lo compraba a saco, lo cual me hizo reflexionar sobre la condición humana y de cómo se ve ésta afectada por los festejos navideños, amén de pensar en unos jugosos ingresos por las comisiones. Al final no fue así. Mi avaricia fue castigada y gané una miseria… pero no adelantemos acontecimientos.

Utilizando el ardid de la inminente introducción del carné por puntos, la gente se convencía enseguida de la necesidad de un manos-libres para no ser multados por conducir y hablar por el móvil a la vez. Y los que vendíamos eran “los más baratos” -50 euros si no recuerdo mal-, amén de “compatibles” con todos los móviles.

Y tan compatibles. Consistían en una cutre-pinza con un cutre-micrófono -que se enganchaba al auricular del móvil- y en una “cuna” -donde descansaba éste-. La cuna que se prendía en las rejillas del salpicadero y la pinza se conectaba al mechero y tenía una pequeña emisora. En la radio del coche había que sintonizar una frecuencia que decían las instrucciones y configurar el móvil para respuesta automática.

Cuando te llamaban había que poner la radio en la emisora -que se tenía que haber memorizado previamente- y se escuchaba la llamada a través de los altavoces. Se escuchaba más o menos bien, el problema es que a ti tu interlocutor te escuchaba poco o, directamente, nada. Eso contando con que no se realimentara el sonido y sonasen chirridos.

Al día siguiente ya empezó a venir alguna que otra persona relatando esos problemas y diciendo que le devolviéramos el dinero.

Pero lo mejor vino a partir del 7 en enero -cuando yo ya no trabajaba allí, pero aún no había cobrado (lo pagaban todo el 15 de enero, si mal no recuerdo)-, más de la mitad de los compradores devolvieron aquella mierda. Todo lo devuelto se contaba como no vendido y, claro, cobré solo la mitad de las comisiones que creía que iba a cobrar. Es decir: una chusta.

Iba a escribir una moraleja para acabar esta historia; pero pónganla ustedes, señores lectores, que para eso están los ‘comentarios’. ¿Quién es más cutre y miserable de esta historia? ¿La empresa de promoción y ventas que intentaba enriquecerse timando a los compradores? ¿Yo, que acepté un trabajo basura pagado a comisión? ¿la gente, que, cegada por el consumismo, compra cualquier mierda si el envoltorio es bonito? Díganlo ustedes.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Empanadillas de Móstoles




Alguien tenía que hacerlo. Han pasado muchos años de aquello pero ese sketch todavía sigue gozando de popularidad y se considera uno de los momentos cumbres del humor español. Por eso me extrañaba que nadie le hubiese sacado aún tajada comercial. Finalmente ha sido la Pastelería Huesca, toda una institución del reposterismo mostoleño, la que lo ha hecho.






¿Por qué se pelean Aguirre y Gallardón por mi dinero?

Ayer estuve investigando sobre un tema que me tenía preocupado y que debería preocupar a todos aquellos que tenemos nuestro dinerín metido en Caja Madrid: ¿Por qué se pelean Gallardón y Aguirre por controlar la dirección de esta caja?

Al principio pensé que se trataba de un tema de clientelismo mondo y lirondo: se supone que quien manda coloca a sus amigos. Si el equipo desafiante, los afines a Esperanza Aguirre, venciesen a los que tienen la sartén por el mango -los afines a Gallardón- podrían, -dicen las malas lenguas-, situar como consejeros de la caja a gente como por ejemplo Pizarro, Lamela o Acebes. Y ser consejero de la caja está muy bien pagado (aunque no sabemos cuanto exáctamente porque la ley bancaria de este país no obliga a hacer público el sueldo de los consejeros de las cajas).

Pues bien. Se conoce que la cosa es un poquito más de 'alta política' que eso.

Parece que quien controle la dirección de la caja controlará la obra social. Las cajas, por ley, no pueden tener beneficios y tienen que reinvertirlos: es lo que se llama la obra social. Pero por muy social que sea ésta, es dinero. Concretamnete 226,3 millones en 2007. Dinero destinado a financiar La Casa Encendida y también iniciativas sociales promovidas por diferentes instituciones... entre ellas el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid.

A Miguel Blesa, director de Caja Madrid, se le considera afín a Gallardón. Aguirre, según diferentes medios de comunicación, comenzó a maniobrar este verano para intentar relevarlo del cargo y poner a otra persona. Alguna de estas informaciones apuntaba a Manuel Pizarro para sucederle.

Blesa reaccionó contra su destitución abriendo un proceso de renovación en el consejo de la caja que socabaría el poder de Aguirre en este consejo. Esta propuesta se votó el martes por la noche y fue aprobada por más de la mitad de consejeros. (Gallardón 1 - Aguirre 0... pero parece que estamos todavía en el primer tiempo de juego).

El plan de Blesa consiste en la renovación de 13 miembros de los 360 que tiene el consejo. Por ejemplo, la Asociación Nuevo Siglo contaba con dos consejeros afines a Aguirre que ahora se repartirán entre la Fundación Madrid 16 (constituida por el Ayuntamiento de Madrid) y la Fundación Primero de Mayo (de CC.OO).

¿De dónde salen estos consejeros? Bien: hay una serie de instituciones representativas -partidos, sindicatos, ayuntamientos, fundaciones...- que envían cada una un número determinado.

Los consejeros afines al PSOE, que parecían en principio dispuestos a apoyar las tesis de Aguirre y apoyar una reforma en el sistema de elección de la caja que desembocaría en la sucesión de Blesa, se abstuvieron.

Bueno... como pueden ver, un apasionante juego con dos bandos enfrentados (PP secc. Aguirre vs. PP secc. Gallardón) y uno neutral (PSOE). Y extrañas alianzas: los consejeros del PP secc. Gallardón votaron a favor del plan de Blesa junto con los de IU y CC OO.

Y ¿Cuál es el premio? Ver que se hace con tu dinero y el mío. La Caja no puede tener beneficios y, se supone, que el dinero tiene que revertir en la sociedad. Pero la sociedad es muy grande y parece que no es lo mismo que revierta en un lado que en otro.

lunes, 10 de noviembre de 2008

The Costa Killers

En septiembre de 2005 un servidor plantaba este mensaje en varios foros de Internet.

Hola. The Costa Killers es el nuevo y odioso grupo de eskizopunkrock de moda en Marbella. Tienen 6 emespetreses a disposición de todos ustedes para que se los descarguen y nos odien.

LA PÁGINA ES -> http://www.geocities.com/thecostakillers

ESTOS 6 TEMAS CORRESPONDEN A SUS TRES PRIMEROS SINGLES, DISPONIBLES SOLO EN INTERNET Y QUE LLEVAN LOS SIGUIENTES TÍTULOS:

#1 No compre muebles en Ikea (cara B: Black & Decker)
#2 Viaje a Portugal (Cara B: Todos contra la Cruz Roja)
#3 Licor del Polo (Cara B: Perro, flauta y Rock&Roll)

Cada uno de estos singles ha sido compuesto y grabado en unas 3 o 4 horas y en un PC Pentuim 3.

Próximamente, nuevo lanzamiento: Asesinos de la Costa del Sol

El señor Mike Nosfer y el que esto escribe acabábamos de parir una de las cosas más descaradas y cojonudas que jamás hemos hecho. El aburrimiento de cuatro tardes de verano en las que no teníamos dinero pero sí algo de tiempo libre se convirtió en locura. Se supone (se supone) que yo toco en un grupo de música “de verdad”, pero, pese a eso, esta banda virtual y efímera es una de las cosas de las que más orgulloso estoy de haber parido en toda mi vida.


Grabar las canciones llevó bastante más que componerlas (y ya es decir, porque íbamos a un ritmo de dos por tarde). La génesis de los temas fue básicamente un ejercicio de escritura automática. Decir casi lo primero que te viniera a la cabeza. Por eso molan tanto.

Derribos Arias fue algo más que una inspiración para nosotros.

Recomiendo escuchar las canciones en el orden que las fuimos grabando y que, casualmente, es justo el inverso al que salen en el reproductor de goear.com.

Hicimos hasta una web y un myspace (http://www.myspace.com/kosztakhilerz), pero consecuentemente con el espíritu de The Costa Killers nos olvidamos de ellos enseguida.

Mucho después y por aclamación popular dimos un primer y último concierto, en el TapasBar de al lado de la C/ Arenal, en el marco de la primera y última Junta General de Accionistas Mayoritarios. Era julio de 2007 y Samu Rantifuso tocó la guitarra con nosotros.


Senderismo


El caso es que para andar 16 kilómetros por medio del campo montamos un dispositivo increíble que incluyó invadir la casa del pueblo de Silvia, montar una cenola de padre muy señor nuestro y zamparnos a la vuelta un chuletón de Ávila en un pueblo que se llama Salobrejo,. Chuletón de como 800 gramos que, por muy razonable que fuera su precio, excedió con mucho lo adecuado dentro de mi capacidad de gasto.

Bueno, me lo pasé como un enano. Cuantificando:

- Kilómetros recorridos por la Sierra de Béjar: 15,8 (Gracias Joe por trazar el
mapa).
- Visitas apresuradas a localidades pintorescas: 1
- Cena/botellones: 2 (la mitad de la expedición solo estuvimos en la segunda)
- Cervezas: decenas
- Falsos anuncios publicitarios grabados con cámara digital compacta: 2
- Números musicales con Silvia al Piano y Maki y yo desbarrando: 3 (creo)
- Victorias aplastantes (de mi equipo) al juego de las películas: 1
- Discusiones absurdas por temas baladíes: 1
- Desayunos de huevos con bacon: 1
- Fotos fingiendo sostener una roca en aparente equilibrio precario: 3
- Escuchas a la cinta de los Pekenikes en el viaje de vuelta: 1,5
- Resfriados por comer nieve: por lo menos 1 (el mío)

sábado, 8 de noviembre de 2008

Tabajos absurdos (1): AFORADOR

* Lo que viene a continuación es literatura una paja mental. Podría ser verdad o ficción o las dos cosas. O ser las historia de un tercero contada en primera persona.

Uno de los trabajos más raros que hice nunca fue el de aforador de autobuses nocturnos. No es el más absurdo, pero es en el que peor me gané mi sueldo. Un aforador es un tipo que cuenta el número de personas que se suben y se bajan de un autobús o de un tren de metro o cercanías. El Consorcio Regional de Transporte realiza anualmente un estudio de la utilización de las diversas líneas de transporte público y para el trabajo de campo se sirve de jóvenes (estudiantes, en la mayoría de los casos), dotados de un chaleco reflectante y una especie de calculadora que cuantifican el trasiego de viajeros.

Ayer bajándome del autobús en Príncipe Pío los vi. La campaña de aforación tiene lugar en estas fechas por algún motivo. Espero que ahora se haga mejor que entonces. Supongo que sí; más que nada por el chaleco y la calculadora.

Yo curré en esto en octubre o noviembre de 2002. Una compañera de la facultad, R., nos propuso a varios trabajar contando la gente que usaba los autobuses nocturnos que salen de la Plaza de Cibeles. Pagaban dos o tres mil pesetas por estar unas tres horas y yo me apunté.

R. estaba a cargo del puñado de colegas universitarios que había reclutado. A su vez ella rendía cuentas a un tipo que estaba contratado por la empresa con la que el Consorcio había subcontratado el servicio de aforación. Es decir, yo era el último eslabón de una larga cadena y por supuesto nunca firmé nada parecido a un contrato.

Nos plantamos a las tres menos algo en Cibeles, nos echaron una charla y nos dieron papel y boli. A mi me pusieron a cargo del autobús N 17, que es el que va desde Cibeles a Villaverde Alto pasando por la zona de la carretera de Vallecas. Un autobús que no cogía casi nadie. Lo sé porque la primera vez hice mi trabajo correctamente y no me dormí. Había que montarse en el autobús y apuntar cuántas personas se subían y se bajaban en cada parada.

Hay que tener en cuenta que el López de 2003 no era la persona responsable, amante del dato objetivo y preciso, (y digna de tener en cuenta en un proceso de selección laboral por parte de cualquier directivo de un medio de comunicación que eventualmente leyese este blog) que soy ahora. En el segundo viaje no pude evitar dormirme durante el trayecto de ida y el de vuelta. Luego rellené la hojita teniendo en cuenta que los números totales de personas que habían subido y que habían bajado coincidiesen.

El resto de las veces (que fueron seis, dos viajes durante tres días repartidos en dos fines de semana) no hice lo suficiente por evitar caer en las garras de Morfeo según mi culo se posaba en el duro asiento de los buses de la EMT. Supongo que es porque yo aquellas noches salía de juerga con mis amigos como habitualmente y llegaba al búho algo piripi.

Me despertaba al final del trayecto y rellenaba el papelito con lo que me parecía. Era un papelito miserable. No era un formulario en condiciones con un membrete oficial, sino una jodida hoja fotocopiada con una tabla de Word. Hecho esto, esperaba que un tipo, cuyo nombre no recuerdo, me diera la pasta.

Luego alguien incluía esos datos en un estudio. Al segundo fin de semana me dio cargo de conciencia y me quité de aquello.

* TRABAJOS ABSURDOS se publicará todos los fines de semana en este blog y pretende ofrecer una visión personal y de interés cuestionable acerca de aquellos tiempos -ya pasados- en los que en este país se podía ganar dinero con cualquier gilipollez si uno le echaba algo de cara.