martes, 1 de junio de 2010

RE: A la mierda el alquiler de bicis en Madrid‏

De: XXXXXXXXXXXXXX
Enviado el: lunes, 31 de mayo de 2010 16:53
Para: XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
Asunto: RE: A la mierda el alquiler de bicis en Madrid
Joder, ¡eso es!... suscribo cada una de tus palabras, Maki; hasta las conjunciones. No podía estar mejor dicho. Te pido permiso para incluir la conversación, tal y como está (pero quitando los nombres) en el blog.
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Sergio L.
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From: XXXXXXXXXXXXXXXXXX
To: XXXXXXXXXXX
Subject: RE: A la mierda el alquiler de bicis en Madrid
Date: Mon, 31 May 2010 14:17:28 +0200
De puta vergüenza. No tiene otro nombre. Terminar las obras de La Caja Mágica (y el resto de las infraestructuras previstas para esas olimpiadas que nunca llegaron) para que los pijos de élite jueguen al tenis resultaba imprescindible pese al tremendo déficit de la ciudad y la crisis que ya estaba en todo lo suyo. Bien, resulta que había que hacerlo porque “Madrid tiene un gran compromiso con el deporte” decía nuestro faraónico alcalde. Pero ahora resulta que no hay dinero para el alquiler de bicis, que tan buenos resultados da desde hace años en otras ciudades de España (y, desde que el mundo es mundo, en Europa) ¿Será que el Ayuntamiento de Madrid no considera el transporte urbano en bicicleta como deporte? Tal vez sólo sean deporte aquellas actividades con recepcionista, vestuario, y cuota mensual, o tal vez es que desde el equipo de Gallardón nos consideran a todos gilipollas, no lo sé, pero el caso es que nos la han vuelto a meter doblá.
Puta rabia me da esta ciudad de paletos joder. Pues nada, habrá que pedir una subvención para comprase un todoterreno (que para eso si que las dan y muy ricas) para bajar de Nuevos Ministerios a casa.
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From: XXXXXXXXXXXX
To: XXXXXXXXXXXXXXX
Subject: A la mierda el alquiler de bicis en Madrid
Date: Sun, 30 May 2010 14:23:52 +0200
Gallardón se carga el plan de alquiler de bicicletas por el recorte. Estaba cantado, pero no por ello deja de dar menos rabia.
http://www.elpais.com/articulo/madrid/Ayuntamiento/aplaza/plan/alquiler/bicis/elpepuespmad/20100530elpmad_9/Tes
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Sergio L.

sábado, 29 de mayo de 2010

Tachán

AHORA MÁS LARGO Y 
DIFÍCIL DE ESCRIBIR !!!

www.enlaoficinanadiesospechanada.com

Siempre estoy empezando relatos...
y dejándolos a medias.

Y, bien... para celebrar que este blog cumple dos años, lo que para mí es todo un hito en términos de continuidad, me he decidido a comprar --por U$ 10-- el dominio enlaoficinanandiesospechanada.com

viernes, 28 de mayo de 2010

La versión de ti que vive en mi cabeza

La versión de ti que vive en mi cabeza



La versión de ti que vive en mi cabeza,

he de decirte,

es mucho mejor que tú.

Es más guapa, más lista, más sincera.

Pero yo, de todas maneras,

te prefiero a ti.



Entre tú

y la versión de ti que vive en mi cabeza

me quedaría mil veces contigo.



Si supiera en que parte de mi cerebro vive

la versión de ti que vive en mi cabeza

iría allí con un bisturí

y la desahuciaría.



Y es que

la versión de ti que vive en mi cabeza

no me deja ni un minuto en paz.

Se acuesta conmigo,

se levanta conmigo.

Es más guapa, más lista y más sincera

que tú,



pero tu versión de carne y hueso

folla mejor

Capitalismo para extraterrestres

Artículo extraído de la 5475ª edición corregida de la Guía del Autoestopista Galáctico

Capitalismo: El capitalismo es un sistema económico por el cual los tontos entregan la plusvalía de su trabajo a los malvados. Los malvados acumulan todo el dinero y los tontos, el trabajo y, a veces, ni eso.


El capitalismo es actualmente el sistema económico predominante en el Planeta Tierra, de lo que se deduce que la inmensa mayoría de la población de la Tierra es o bien tonta, o bien malvada. O bien ambas cosas a la vez. [Ver art. "Cómo conquistar el Planeta Tierra en menos de siete minutos"]

La población de las sociedades terrícolas que se rigen por la economía capitalista está estratificada en tres clases sociales: los tontos, los malvados y los tontos malvados, también llamados pequeños burgueses.

Reforma del capitalismo: Muchas veces a lo largo de los últimos siglos se ha extendido la noción entre los terrícolas de que es necesario cambiar el sistema capitalista, bien por la vía de la revolución, bien por la vía de la reforma. Es esta última consideración la que actualmente está más extendida. La reforma del capitalismo está condenada al fracaso porque, aunque muy muy poca gente en el Planeta Tierra sale ganando de verdad con el sistema capitalista, es exactamente la misma gente que tiene en su mano la potestad de cambiarlo o no.

Sin embargo, NO SE ASUSTE. Aunque el sistema capitalista pueda parecer especialmente despiadado para los terrícolas, ofrece una serie de ventajas notables para cualquier extraterrestre que decida hacer turismo en el sucio y ridículamente pequeño (aunque levemente exótico) Planeta Tierra. La mayoría del dinero terrícola no es físico, sino que reside en forma digital en sistemas informáticos primitivos absurdamente fáciles de piratear. Le resultará pasmosamente sencillo añadir una serie de ceros tan larga como usted desee al final de su saldo bancario [Ver art. "Sin noticias de Gurb"]. Con el suficiente dinero, a nadie en la Tierra le importará si usted tiene una forma no humanoide o si dispone de órganos de los que los humanos suelen carecer, tales como tentáculos, pares adicionales de brazos o antenas o si, por último, usted es de color verde o violeta.

A Douglas Adams, in memoriam

jueves, 27 de mayo de 2010

El deseo

Otro más...

El deseo
Sergio López, 2010

Pedro Barredo espera más de la vida. Pedro Barredo no es budista. El budismo defiende que ser feliz no depende de que se cumplan nuestros deseos, sino de rebajar el listón de lo que exigimos a la vida para ser felices. Sin embargo, por la razón que sea, la mayoría de la población creemos estúpidamente que es mucho más sencillo convertir nuestros deseos en realidad que bajar el listón de lo que le exigimos a la vida. La mayoría de la población pensamos que los budistas son unos ridículos conformistas. Pedro Barredo también lo piensa. El deseo cumplido proporciona una satisfacción fugaz, según explica Freud, ya que inmediatamente surgirán nuevos deseos, nuevas aspiraciones, cuya no obtención se convertirá en fuente de infelicidad. Pero Pedro Barredo no ha leído a Freud, ni ganas. Pedro Barredo quiere que se cumplan sus deseos y quiere que se cumplan hoy. Ya mismo. Pedro Barredo ha tomado una decisión.

Pedro Barredo pone la tele y desayuna con el presentador de las noticias del canal 24 horas. Europa y el FMI alaban las medidas de Zapatero. A Europa y al FMI les mola el duro paquete de Zapatero. El duro paquete de medidas antidéficit que el Gobierno está dispuesto a introducir inmediatamente. Joder: hay algo pornográfico en todo esto, piensa Pedro Barredo: Nos van a dar por culo. Vaya manera de comenzar el 18 de mayo. "18 de mayo: mi cumpleaños", se dice, telegráficamente. Todavía 18 de mayo. Joder, lo normal sería desear que el tiempo pasara lo más despacio posible y más en un día como hoy, no lo contrario: que llegue el puto final del mes de una vez para volver a tener dinero en la cuenta corriente.
Pero se acabó, piensa. Se acabó desear algo tan triste como que el tiempo pase rápido y un mes suceda a otro y éste a otro y éste a otro. Pedro Barredo tiene otros deseos mucho menos mediocres que su mediocre nómina y quiere que se cumplan. Pedro Barredo ha tomado una decisión.

Al final del día de su cumpleaños, Pedro Barredo ha dejado su mediocre empleo, ha dejado a su novia de toda la vida (y también ha descubierto que su amante eventual y clandestina de los últimos meses ya no está interesada en él). Pero Pedro Barredo experimenta esta noche la felicidad fugaz de ver sus deseos cumplidos. Aunque sean deseos negativos, antideseos. La noche de mañana y el resto de noches ya no serán tan felices. Pedro Barredo ha decidido hoy, como la mayoría de la población hemos decidido, poner rumbo hacia la felicidad por el camino largo.

jueves, 20 de mayo de 2010

"Expanda su material genético por el mundo tanto como le sea posible"

Entrevista con Paramecio XYK-7.090.121.631, inventor de la reproducción sexual
"Expanda su material genético por el mundo tanto como le sea posible"
Dentro de nuestra nueva sección PRECURSORES, ofreceremos entrevistas históricas con personalidades que, a través de diferentes épocas, han ido definiendo lo que somos hoy en día. Hoy, En La Oficina Nadie Sospecha Nada viaja en el tiempo y entrevista a Paramecio XYK-7.090.121.631, inventor de la reproducción sexuada.
BIO: Paramecio XYK-7.090.121.631 vivió en el año 632.002.010 antes de Cristo en las ciénagas poco profundas del Este de Pangea.

Pregunta: ¿Qué tal se encuentra, señor Paramecio XYK-7.090.121.631?
Respuesta: Por favor, llámeme Walter.
P. Oh, de acuerdo. ¿Qué tal se encuentra, Walter?
R. Maravillosamente bien. He pasado un par de meses de vacaciones invernales transformado en espora y he vuelto lleno de energía y con mucho más vigor en mi flagelo, como puede usted comprobar.
[Walter mueve el flagelo]
P. Eh, sí, es cierto. Bueno, ya que nos metemos tan directamente en el asunto, le pregunto: ¿Cómo se le ocurrió lo de la reproducción sexual?
R. Muy fácil. La vida en el limo no sólo era aburrida y monótona -flotando por aquí y por allá; evitando, de vez en cuando, ser deglutido por una ameba- sino que, además, era una vida muy solitaria, muy individual. Éramos unos cuantos los que echábamos de menos compartir algo entre nosotros, intercambiar. A falta de otra cosa, a mí se me ocurrió que podíamos compartir nuestro material genético.
P. Muy bien. Pero, ¿por qué dos sexos?
R. Bueno, he de decir que a mí la idea de dos sexos, al principio, me parecía increíblemente cicatera. Al final es la que se ha terminado imponiendo por motivos prácticos, pero yo pensé en un principio en 16 tipos de sexualidades diferentes y todo tipo de combinaciones.
P. Así que usted no es precisamente partidario de la idea de que el sexo sólo es sano y lícito si tiene lugar entre machos y hembras.
R. Para nada. Además, creo que ese debate no está en la sociedad. Creo que tenemos la suerte de vivir en una época en la que lo que se valora es la experimentación: cuando un paramecio mira a otro no ve un macho o una hembra: ve atractivo material genético para intercambiar.
P. Muy bien. Pues muchas gracias por dedicarnos tanto tiempo y cuídese.
R. Gracias a usted y no olvide de expandir su material genético por el planeta tanto como le sea posible.
P. Me quedo con su consejo, Walter.

martes, 18 de mayo de 2010

El ministro (y el transeúnte)

Con los otros relatos he dejado muy claro que eran ficción con algunos hechos reales en el contexto. Pues este no. Este son hechos reales de principio a fin.

El ministro (y el transeúnte)
Sergio López, 2010


El ministro vio algo por la ventanilla del coche oficial que le resultó levemente incómodo y que le inquietó por un instante. No pudo precisar de qué se trataba exactamente hasta unos segundos más tarde.

Lo que le había desasosegado por un momento era una mancha.

Una mancha, una simple mancha, vista a través de la ventanilla de su coche oficial con chófer, un Volkswagen Phaeton cuyo precio ascendía a 80.000 euros y que recorría las calles del centro de Madrid a toda velocidad, abriéndose paso por entre la brecha que horadaban las sirenas de los coches de policía en el pesado tráfico de la Gran Vía y en la vida cotidiana de los transeúntes de las ocho de la tarde.

Esa mancha, deformada por efecto de la velocidad era, precisamente, un transeúnte.

Un transeúnte: uno más entre esos hombres y mujeres casi invisibles, que casi no existen, y que habitualmente se ven, como manchas deformadas por el efecto de la velocidad, a través de la ventanilla del coche oficial del ministro en sus frecuentes desplazamientos.

Este transeúnte en concreto se llamaba López y estaba enseñando el dedo corazón en un ostensible gesto de desprecio. Era aquello lo que había causado la fugaz intranquilidad del ministro.

El ministro se dirigía a alguno de los actos programados dentro de la cumbre UE-América Latina que tenía lugar en Madrid esos días. Su coche oficial era uno más entre los cientos de carísimos coches oficiales de alta gama, con chófer, cristales tintados y escolta policial, que estaban atravesando a esas horas las calles del centro de Madrid; quemando un montón de gasolina, dejando sordos a vecinos y turistas, interrumpiendo el tráfico, interrumpiendo conversaciones telefónicas con sus dispositivos inhibidores de frecuencias y obligando a ciclistas y conductores de ciclomotores a hacer maniobras de emergencia para evitar ser arrollados.

López acababa de salir hacía un rato de la oficina donde desempeñaba su trabajo temporal mileurista que se le acababa en dos meses (y después, ¿qué?) y había decidido dar un paseo por el centro para relajarse tras su estresante jornada y dejar de preocuparse por cosas como "y después, ¿qué?".

El ministro acababa de salir hacía un rato por la tele justificando las medidas de austeridad recién aprobadas por el Gobierno. Medidas que suponían que López y otros cuantos millones de transeúntes mileuristas como López pagarían más dinero en impuestos indirectos y recibirían menos dinero en protección social y servicios públicos para que, de esa forma, las grandes fortunas pudieran ganar todavía más dinero del que tenían y no se largaran con sus millones a otra parte. El ministro sabía perfectamente que eso era un chantaje mayúsculo, pero en ese preciso momento estaba intentando relajarse y dejar de pensar en ello fumándose un Cohiba, regalo, precisamente, de una de esas grandes fortunas aludidas.

Era altamente improbable que la vida de López volviera a interferir con la vida del ministro otra vez. Por más que la vida del ministro sí que hubiera tenido ya una serie de consecuencias notables sobre la de López.

Por lo general, al ministro, la gente como López, los transeúntes, esas manchas casi inexistentes e inapreciables que veía a través del cristal de la ventanilla de su vehículo oficial de 80.000 euros cuando iba de un lado a otro escoltado por la policía, le afectaban sólo una vez cada cuatro años.

Era altamente improbable que López volviera a votar al partido del ministro alguna vez.